EVO MORALES PODRÍA SER DERROTADO EN LAS ELECCIONES DE 2019, SEGÚN UNA ENCUESTA

Evo Morales, presidente de Bolivia (EFE)

 

Por primera vez desde que llegó al poder en 2006, el mandatario boliviano Evo Moralescorre el riesgo de perder unas elecciones presidenciales.

Un sondeo publicado el fin de semana reveló que Morales, quien ha ganado tres comicios presidenciales consecutivos y busca un cuarto mandato en 2019, está empatado en intención de voto con el ex mandatario Carlos Mesa, vocero de la demanda marítima contra Chile en la Corte de La Haya.

El mandatario izquierdista tiene el 27% de las intenciones de voto frente a 25% de Mesa. Sin embargo, como la diferencia de dos puntos es inferior al margen de error de 3,47%, en la práctica están empatados.

El sondeo elaborado por la firma Mercados y Muestras, y publicado por el diario Página Siete, concluye que en los comicios de 2019 sería necesaria una segunda vuelta en la que Mesa conquistaría el 48% frente al 32% de Morales.

"Evo Morales es ahora derrotable", declaró a el exparlamentario y abogado constitucionalista Carlos Borth, aunque advirtió que "todavía no está derrotado", pues falta más de un año para los comicios.

Las encuestas "ratifican una tendencia de pérdida de popularidad del presidente Morales y una tendencia en la ciudadanía que apunta a una necesidad de producir un cambio" de gobierno, expresó el analista político Carlos Cordero.

Mesa no ha lanzado su candidatura, pero ha denunciado que un juicio que solicitó la fiscalía en su contra -por el perjuicio causado a Bolivia por la reversión de unas concesiones mineras a una empresa chilena– busca dañar su imagen e inhabilitarlo políticamente.

Por la anulación de las concesiones, Bolivia tuvo que pagar en junio una indemnización de USD 42,6 millones a la empresa chilena, cumpliendo un fallo del CIADI, el tribunal de arbitraje del Banco Mundial.

Por tratarse de un expresidente, el juicio contra Mesa debe aprobarlo el Parlamento, controlado del oficialismo. El caso podría tratarse el próximo año.

El exmandatario (2003-2005) de 66 años ha defendido su derecho a "hacer política como y cuando quiera", aunque sin mencionar una candidatura.

Mesa afirma que el gobierno pretende adelantar el inicio de la campaña electoral para desviar la atención del referendo de febrero de 2016, en el que los bolivianos rechazaron una nueva postulación de Morales para el periodo 2020-2025.

Periodista e historiador, Mesa es visto por la oposición y plataformas ciudadanas como el único que puede derrotar a Morales, de 59 años, un aliado de Venezuela y Cuba y de duro discurso contra Estados Unidos.

El sondeo parece confirmar esta posibilidad.

Morales, primer presidente indígena de Bolivia, llegó al poder en 2006 con el 54% de los votos. Revalidó su mandato dos veces (en 2009 y 2014) con similares votaciones,superando ampliamente a sus contrincantes.

Aunque la carta magna prohibía una nueva postulación del presidente, él logró en 2017 la luz verde del Tribunal Constitucional, con el polémico argumento de que dejarlo fuera de la carrera electoral de 2019 lesionaba sus derechos humanos.

El analista Cordero señaló que, además de las objeciones constitucionales contra Morales, su popularidad se ha desgastado en los últimos años por denuncias de corrupción contra funcionarios de su gobierno.

– "Intento de manipular" –

El gobierno salió este lunes a criticar las encuestas electorales por medio de la ministra de Comunicación, Gisela López, y del viceministro de Coordinación presidencial, Arturo Alessandri.

El sondeo "es un instrumento que usan los políticos, a través de sus medios de comunicación, para manipular o intentar manipular la intención de voto del pueblo", afirmó López.

"Vemos a él (Mesa) como un candidato más", agregó la ministra, mientras que Alessandri señaló que el informe publicado por Página Siete tiene contradicciones técnicas.

El gobierno ha atribuido varias veces motivaciones políticas al periódico, pero éste lo niega. Además, el oficialismo asegura que sólo Morales garantiza estabilidad económica y política.

El gobierno boliviano también espera que la Corte de La Haya dicte su fallo en los próximos meses en la demanda marítima contra Chile. De serle favorable a La Paz, daría el combustible a Morales para disputar en mejores condiciones un cuarto mandato consecutivo.

/Infobae/AFP/