ATEMORIZADA LA ARGENTINA DE MESSI EVITA JUGAR CON ISRAEL EN JERUSALÉN

AFP / HAZEM BADER Un cartel en una calle de la ciudad cisjordana de Hebrón junto a un retrato del presidente palestino Mahmud Abbas (D), rechaza el juego amistoso entre Argentina e Israel y advierte al astro Lionel Messi a no jugar el partido, el 5 de jun

 

Los temores de Messi y sus compañeros de Argentina a represalias o incidentes provocaron la suspensión del amistoso con Israel en Jerusalén, bajo presión de palestinos que protestaban por haber sido elegida esa ciudad como sede del encuentro.

"Al final se pudo hacer lo correcto. Ya quedó atrás. Obviamente, primero la salud y el sentido común", justificó el delantero Gonzalo Higuaín la suspensión del partido en declaraciones a la cadena Espn.

Tras las quejas palestinas y un incidente el martes cuando Argentina se entrenó en Barcelona, la embajada de Israel en Buenos Aires explicó que la cancelación era debida a "amenazas y provocaciones a Messi".

"¡(Lionel) Messi no vayas!", le habían gritado el martes al capitán argentino unos 30 manifestantes que se congregaron frente al centro de adiestramientos Joan Gamper en Barcelona, ciudad en la que Argentina está concentrada. Exhibieron además camisetas albicelestes manchadas de sangre.

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) evitó formular comentarios. La prensa local dijo que se está buscando un rival alternativo. Entre los candidatos están equipos de Malta o San Marino.

"Las amenazas y provocaciones dirigidas a Lionel Messi, que lógicamente suscitaron la solidaridad de sus pares y el temor a concretar el amistoso, no son ajenas a la cotidianidad de la población civil en Israel cuyos deportistas, sin ir más lejos, han sido en numerosas oportunidades objeto de violencia y atentados", señaló la embajada israelí en un comunicado.

El encuentro era el último preparatorio antes del debut de Argentina en Rusia-2018, el 16 de junio en Moscú frente a Islandia. Después jugará por el Grupo D contra Croacia y Nigeria.

Tras conocerse la suspensión del encuentro contra Israel, la Federación Palestina de Fútbol (FPF) saludó en un comunicado esa decisión.

AFP / PAU BARRENA El astro argentino Lionel Messi participa de una sesión de entrenamiento de su selección en el complejo deportivo del FC Barcelona, el 5 de junio de 2018

La FPF felicitó "a los jugadores del equipo argentino encabezado por la estrella Messi por negarse a ser utilizados como un puente para alcanzar fines no deportivos". La entidad dijo estar agradecida de que el deporte no haya sido empleado como una "herramienta de chantaje político".

El presidente de la FPF, Jibril Rajoub, había pedido el domingo a Messi que no participase en el partido a disputarse en el estadio Teddy Kollek. Y lanzó una advertencia cuando convocó a "quemar" sus camisetas en caso de que se jugase.

Frente a la versión de la suspensión, "el primer ministro, Benjamín Netanyahu, llamó al presidente argentino, Mauricio Macri, para que interceda ante las autoridades de la AFA y tratar de evitar la cancelación, según lo confirmaron altas fuentes del gobierno israelí" citadas por la agencia judía argentina AJN. La gestión no tuvo éxito.

- Amenazas y miedo -

Los medios en Buenos Aires coincidieron en que la decisión de no jugar se tomó a pedido de los futbolistas que dijeron estar asustados.

"El propio director técnico del seleccionado (Jorge Sampaoli) había pedido que no se hicieran más partidos y que la selección se concentrara en el primer partido en Rusia", dijo el canciller argentino, Jorge Faurie, en declaraciones realizadas en Washington.

Faurie dijo que "también habría incidido mucho una campaña que se ha viralizado en los medios de amenazas a los jugadores, de camisetas con sangre, algunas amenazas a familiares".

Organizaciones argentinas solidarias con el pueblo palestino habían anunciado para el jueves un acto de protesta en Buenos Aires para persuadir a la AFA de cancelar el encuentro en Jerusalén.

"Argentina no juegues con el estado ocupante de Israel. No seas cómplice del genocidio contra el pueblo palestino", se afirmaba en el llamamiento a manifestarse frente al céntrico Obelisco de la capital argentina.

/AFP/