EN RÍO DE JANEIRO BALEAN A UNA PERSONA CADA 6 HORAS Y MUCHOS SON MENORES

Miembros de la Policía Militar desbloquean una calle durante un operativo contra los narcos de la favela Ciudad de Dios en Río de Janeiro (Brasil), EFE

 

Una persona fue baleada cada 6 horas en Río de Janeiro este año, donde un bebé fue sometido a una cirugía para extraerle un proyectil alojado cerca de su médula.

Desde enero pasado un vecino de Río de Janeiro fue baleado cada 6 horas en una guerra que tiene en vilo a la población de los barrios pobres y ricos, informó hoy el diario O Globo.

El conflicto armado entre narcotraficantes, paramilitares y policías no se atenuó desde febrero cuando el presidente Michel Temer decretó la intervención militar y carros del Ejército fueron enviados a las favelas.

Una de las últimas víctimas de los tiroteos fue un bebé de seis meses que hoy continuaba internado en una sala de terapia intensiva de una clínica privada tras ser sometido a una cirugía en la tarde del martes.

AFP PHOTO / MAURO PIMENTEL

Un operativo de la Policía en la favela "Ciudad de Dios". AFP

Los médicos le extrajeron un proyectil que se alojó cerca de su médula el lunes, cuando se encontraba en brazos de su madre en el tradicional Colegio San Vicente de Paula, en la zona sur de la ciudad.

El pequeño está fuera de peligro y se estima que en dos o tres días podrá dejar el centro médico.

Este año 521 personas fueron víctimas de las balaceras que ocurren diariamente en la segunda ciudad de Brasil y principal destino de los turistas que llegan del extranjero.

La mayoría de asesinados en Brasil es de raza negra.

Los narcos también tienen armamento de grueso calibre.

Desde enero el 87% de los barrios fue escenario de alguno de los tiroteos que suceden en las favelas pero también en zonas de clase media, como ocurrió el lunes en el Colegio San Vicente de Paula.

"Tristeza es el sentimiento que me afecta en este momento, tristeza por lo que está pasando en nuestra sociedad, tristeza porque no hay perspectivas de que las cosas mejoren en el corto, medio y largo plazo", escribió el padre del bebé que mantuvo su identidad bajo reserva.

Quince menores fueron baleados, de los cuales cuatro murieron este año en Río de Janeiro.

Vanessa tenía 10 años. Una bala en un tiroteo terminó con su vida. AFP

Vanessa tenía 10 años. Una bala en un tiroteo terminó con su vida. AFP

El 15 de marzo falleció Benjamin da Silva, de un año y seis meses, al ser alcanzado por una bala durante un enfrentamiento entre policías y delincuentes en la favela Nova Brasilia.

"¿De qué sirve que la policía tire contra los criminales en un lugar lleno de gente?. Lo que más quisiera, pero no puedo, es tener a mi hijo de vuelta ", declaró Francisco da Silva, padre del niño muerto en la favela.

/Agencia ANSA./