HAY PLAN PARA EVITAR MALOS OLORES EN EL AEROPUERTO, PERO SIN FECHA DE INICIO

EL AGUA CONTAMINADA DEL RÍO ROCHA, EN LA ZONA DEL PUENTE KILLMANN.

 

Aterrizar en el aeropuerto Jorge Wilstermann de Cochabamba incluye una “recepción” desagradable para el sentido del olfato, por los olores a alcantarilla que se sienten desde que se llega.

En época de estiaje el color de las aguas del río Rocha, en la zona del puente Killmann, es negro. En época de lluvias cambia porque el mismo corre. Pero, los fétidos olores no desaparecen en ninguna época. Existen un plan de la Gobernación para solucionar el problema, pero no hay fecha de ejecución.

El estancamiento de los líquidos en el sector, las descargas de aguas servidas y algunas actividades, como el lavado de autos, en el afluente son las causas para la incomodidad, según la evaluación realizada por el director de Gestión de Agua y Servicios Básicos de la Gobernación, Luis Salazar.

La autoridad manifestó que, ante todo, incluso por encima de la descarga de aguas negras, el problema es el agua que se detiene en la zona del puente Killmann, en el ingreso al aeropuerto.

Para los problemas identificados, hay planes en busca de una solución para este sector del afluente, que atraviesa el Eje Metropolitano del departamento y tiene problemas de contaminación en distintos puntos.

Algunas personas utilizan el sector del aeropuerto para que sus animales de corral beban el agua y pasteen en las orillas. Otras usan el mismo líquido para su propio aseo. Se identifican ingresos de aguas residuales y espuma que se arrastra desde Sacaba. Además, al pasar por los puentes cercanos es inevitable percatarse de lo fétido del agua detenida.

Aunque no se conocen los plazos, Salazar informó que “se tiene previsto un plan”.

El objetivo es intervenir con un acondicionamiento hidráulico.

En Vinto se aplicó esta estrategia como medida de encauzamiento y se obtuvo buenos resultados. Se buscaba encauzar y se favoreció a la descontaminación. “No solo se ha mejorado el cauce. Se ha facilitado el escurrimiento y eso ha mejorado visiblemente. Se dio la reducción de olores, pérdida de mosquitos, basura. La gente está viendo que el río corre”.

Similares acciones se asumen en el cauce en jurisdicción de Colcapirhua y se pretende ampliar a otros municipios.

“Es un proyecto en fase de aprobación”.

Se desconoce cuándo se podría implementar en Cochabamba.

Al agua estancada, se suma la contribución de residuos líquidos debido a que existen conexiones clandestinas que desembocan en el río Rocha.

El tema se relacionaba antes con las curtiembres que no hacían el tratamiento adecuado.

Pero, el gerente del Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Semapa), Gamal Serhan, informó que las curtiembres fueron controladas desde 2015, para que no haya más descargas residuales que perjudiquen. “No hay contaminación en el río Rocha, salvo que los alcantarillados sean clandestinos”.

El secretario de Desarrollo Sustentable de la Alcaldía, Eduardo Galindo, dijo que el principal problema para Cochabamba es tener que lidiar con el agua contaminada y basura que llega desde Sacaba, aunque ese municipio cuenta con una planta de tratamiento.

Salazar manifestó que los olores, por el estancamiento y deterioro del líquido, ocurren, además, porque el afluente no tiene las condiciones de autolimpiado. “Los ríos tenían esa cualidad hace tiempo, especialmente en época de lluvias. Hoy en día, el río Rocha ha perdido toda capacidad”.

Ya no cuenta con agua que pueda limpiar. Al contrario, se acumulan líquidos no tratados, residuales, que se detienen y generan el mal aspecto.

A fines de 2017, las autoridades de la Secretaría de los Derechos de la Madre Tierra anunció un plan, que se debe ejecutar este año, para recuperar el río.

Tres problemas vigentes

Para descontaminar el río Rocha, en su integridad, se debe eliminar los puntos de descargas de aguas servidas, instalar plantas de tratamiento y hacer adecuado manejo de basura.

Luis Salazar manifestó que el tema es concurrente y reconoció que algunos municipios no tienen toda la capacidad, “pero se hacen esfuerzos”.

El gobernador Iván Canelas exhortó a hacer mayor control. “Es una preocupación permanente. Lamentablemente, los municipios no hacen control de qué cosas se bota al río Rocha”.

Enfatizó que se avanza con las plantas de tratamiento. En Sacaba, se concluyó la primera en 2017 y se empieza otra. “Ya hemos presentado la solicitud de una nueva cooperación económica para la construcción de otras seis plantas (en otros municipios)”.

Echar basura al río es una práctica común para muchos ciudadanos. Las llantas, animales muertos y otros residuos todavía se ven en el Rocha. La solución pasa por la educación de la ciudadanía y el control municipal.

Apuntes
 

Plan estratégico

Uno de los programas del Plan Estratégico del Río Rocha es el de descontaminación que tiene tres lineamientos:

* Tratamiento de las aguas residuales domésticas, relacionado con las plantas de tratamiento municipal.

* Control y seguimiento a la contaminación de las aguas residuales.

* Comportamiento de la sociedad respecto al río Rocha, para que ya no sea el lugar de desechos, aguas residuales o limpieza de carros.

Contraloría

Existen disposiciones de la Contraloría General del Estado para descontaminar el afluente como parte de las acciones está el trabajo de monitoreo que, según las autoridades departamentales, se hace dos veces al año.

Se agrega el rol de la Unidad de Control Ambiental de la Gobernación que ejerce seguimiento hacia los municipios.

Agua para riego

El gobernador Iván Canelas enfatizó que se ejecutan proyectos que consideren la utilización de aguas residuales, en el caso de las plantas para aguas servidas.

Manifestó que la planta de tratamiento que concluya su ejecución debe tener un proyecto complementario de uso de las aguas tratadas, principalmente para el riego.

“Nos avergüenza el río Rocha, no solo por el olor, sino por la impresión que da a quienes lo visitan”.

/Opinión/