YEMEN SUFRE LA PEOR CRISIS HUMANITARIA DEL MUNDO

AFP/Archivos / Khaled Ziad Una mujer, sentada fuera de su tienda en un campamento para personas desplazadas en el distrito de Khokha, en la provincia yemení de Hodeida, el 6 de mayo de 2020

 

Yemen, el país más pobre de la península arábiga, está devastado por seis años de una guerra que, según la ONU, ha provocado la peor crisis humanitaria del mundo.

El conflicto enfrenta al gobierno, apoyado desde 2015 por una coalición militar liderada por Arabia Saudita, contra los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, que controlan vastas regiones del norte y el oeste, así como la capital Saná después de una ofensiva en 2014.

- Civiles en primera línea -

Durante seis años, el conflicto ha matado a decenas de miles de personas, principalmente civiles, según las organizaciones humanitarias.

De acuerdo con el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), más de 3,6 millones de personas fueron forzadas a huir de sus hogares desde 2015.

Unas 4,5 millones de personas con discapacidad sufren "descuido y abandono" frente a las crecientes dificultades, según Amnistía Internacional (diciembre 2019).

En particular, la oenegé menciona "desplazamientos difíciles", e incluso "abandonos y separaciones" de sus familias "en el caos que acompaña a la huida".

- "Colapso" del sistema de salud -

El sistema de salud, ya de por sí decadente, ha sido destruido por el conflicto.

A finales de mayo, funcionarios de Naciones Unidas pidieron apoyo urgente para Yemen, donde la situación es cada vez más alarmante ante la pandemia del coronavirus.

"La COVID-19 se propaga rápidamente" y "es probable que la mayoría de las regiones del país ya estén afectadas, si no todas", estimó la ONU.

Según la oenegé Save the Children, el país "está mal equipado frente al virus, con solo la mitad de los establecimientos de salud todavía operativos".

Médicos sin Fronteras (MSF), que desde enero advertía del "colapso" del sistema de salud, pidió a la ONU y a los países donantes movilizarse para hacer frente a la "catástrofe" en curso. Muchos yemeníes "no tienen acceso a agua potable" ni a jabón, alertó.

Yemen también ha sido gravemente afectado por el cólera, que mató a más de 2.500 personas desde abril de 2017. Según la ONU, hay alrededor de 1,2 millones de casos sospechosos.

- Generación perdida -

El conflicto devastó el ya frágil sistema educativo, según UNICEF. "Los niños no escolarizados están expuestos a todo tipo de riesgos, principalmente a ser obligados a participar en los combates, a trabajar o a contraer matrimonios precoces".

Antes de la pandemia, dos millones de niños estaban privados de la escuela. Con la COVID-19, cinco millones más la abandonarán, precisó UNICEF en mayo.

Más de 12 millones de niños en todo el país necesitan ayuda humanitaria.

Según Cluster Health, una coalición de oenegés internacionales y organismos de Naciones Unidas, cerca de 1,2 millones de niños enfermaron de cólera, difteria o dengue en los últimos tres años.

- Una "pauperización masiva" -

Para Naciones Unidas, el país sufre la "peor crisis humanitaria del mundo": 24 millones de personas, es decir más de dos tercios de la población, necesitan asistencia humanitaria.

"Es un contexto de desastre para todo el país", una "pauperización masiva", advertía en enero MSF.

- "Crímenes de guerra" -

AFP/Archivos / Saleh Al Obeidi. Unos trabajadores del Consejo de Transición del Sur de Yemen estudian cómo drenar las aguas residuales en un campamento para desplazados inundado por las lluvias en el distrito de Khor Maksar, en Adén, el 5 de mayo de 2020

La coalición militar ha sido acusada de múltiples "abusos" contra civiles. Ha reconocido "errores", pero acusa a los rebeldes hutíes de utilizar a los civiles como escudos humanos.

En septiembre de 2019, un grupo de expertos creado por el Consejo de Derechos Humanos denunció la "multitud de crímenes de guerra" cometidos por las diversas partes, como ataques indiscriminados contra poblaciones civiles, uso de la hambruna como arma de guerra, tortura, violaciones, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y reclutamiento de menores.

"Nadie tiene las manos limpias en este conflicto", dijo uno de los expertos de la ONU.

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