SEIS TURISTAS MUERTOS Y DECENAS DE HERIDOS POR UN TEMPORAL EN EL NORTE DE GRECIA

Un hombre observa un caos de hamacas y sombrillas en Nea Plagia. En vídeo, imágenes de los destrozos del temporal. A. KONSTANTINIDIS REUTERS

 

Al menos seis personas han muerto, entre ellas dos niños, y decenas han resultado heridas durante un temporal de vientos, lluvia y granizo que ha azotado este miércoles por la noche la península de Calcídica, en el norte de Grecia.

Según ha informado el nuevo ministro de Protección Ciudadana, Mijalis Jrisojoidis, los fallecidos son todos turistas que se encontraban de vacaciones en la zona. Dos víctimas son de nacionalidad rusa, dos son checos y dos rumanos.

Un ruso de 39 años y su hijo de dos fueron alcanzados por la caída de un árbol que se cayó junto a ellos en la localidad de Nea Potidea. Dos rumanos, una persona de 54 años y un niño de ocho, murieron al desplomarse el techo exterior de una taberna en Nea Playía, donde resultaron heridas varias personas que fueron trasladadas a hospitales cercanas.

El temporal se cobró además la vida de un matrimonio de checos que se encontraban en su caravana cuando un golpe de viento tumbó el vehículo. En la caravana se encontraban además el hijo y nieto de la pareja, que lograron salvarse.

Las autoridades de salvamento buscan además a un pescador que ha sido dado por desaparecido. El temporal que ha afectado el centro, oeste y norte de Grecia ha causado grandes destrozos sobre todo por árboles arrancados de raíz y automóviles volcados, pero también en edificios, donde salieron volando tejas o cayeron barandillas de terrazas.

Se trata de un fenómeno relacionado con el sistema que dio lugar a las fuertes inundaciones que sufrió el pasado lunes Navarra, en el norte de España, informa Victoria Torres. Las lluvias torrenciales en Navarra, en las que murió un conductor arrastrado por la crecida de un río, fueron causadas por el acercamiento una bolsa de aire frío en altura o DANA, que llevaba ya varios días al oeste de la península Ibérica.

Dicha DANA, según explica grosso modo una de las portavoces de la Agencia Estatal de Meteorología, Delia Gutiérrez, "fue absorbida por la corriente de vientos del oeste en altura y sus restos, ya no como DANA, sino como vaguada, se fueron trasladando hacia Italia y luego Grecia". "Esa inestabilidad se ha debido encontrar allí con condiciones muy favorables para el desarrollo de sistemas tormentosos extraordinariamente potentes", se lamenta.

/El País/