HALLAN A HOMBRE QUE SE MANTUVO 20 AÑOS PRÓFUGO DE LA JUSTICIA

Penal de San Pedro de Oruro donde ahora cumple sentencia Olivera Maiza.

 

El juez de ejecución penal de Oruro, Germán López, informó que tras 20 años de permanecer prófugo de la justicia, encontraron a Edgar Mauricio Olivera Maiza, sentenciado a 30 años de cárcel en 2001 por la muerte de un taxista.

 

Olivera Maiza fue hallado en el penal de San Roque donde cumplía una condena de 15 años de cárcel por complicidad de asesinato ocurrido en Sucre en 2013, en un fallo controversial.

 

El juez indicó que Olivera Maiza al ser sentenciado en 2001 tenía 17 años de edad y por eso fue beneficiado con detención domiciliaria, pero él aprovechó este beneficio y fugó. Para evitar problemas cambió su nombre a Bernando Fabricio Olivera Maiza, con otro número de carnet de identidad y nacido en Cochabamba y ya no en Potosí.

 

“Este señor ha estado oculto durante todo este tiempo, al margen de que en la ciudad de Sucre ha sido procesado por un similar hecho, de asesinato, siendo condenado conforme se ha hecho conocer, y viene cumpliendo una sentencia por el delito de asesinato en grado de complicidad”, señaló el juez.

 

El fallo controversial de Sucre

 

En la muerte de un universitario ocurrida en Sucre, el Tribunal de Sentencia Nº 1 de la Capital, con un cuestionado fallo, sentenció al médico Alberto Vásquez a 30 años de cárcel sin derecho a indulto por el delito de asesinato, a Fabricio a 15 años por cómplice del delito de asesinato y a Mirko a y Fabio, amigos de ambos, a dos años de reclusión por el delito de encubrimiento.

 

Pese a que Fabricio aceptó haber disparado un arma y también ser reconocido por sus compañeros Mirko y Fabio, de acuerdo al cuaderno de investigaciones del caso, logra una sentencia menor y la pena de 30 años recae sobre Vásquez, quien exige justicia.   

 

En la declaración policial, Fabricio acepta haber disparado el arma, y Fabio y Mirko declararon que lo vieron. En el juicio oral se ratifica esta versión, según documentos de la sentencia del juicio, pero los jueces no valoraron en su dimensión estas declaraciones, refiere Vásquez.

 

Las personas que esa noche fueron agredidas y participaron de la gresca – dos hombres (el universitario falleció) y dos mujeres - no identifican a Alberto como el autor del disparo mortal. Una testigo, considerada clave, Daniela S., que declaró que asistió al joven universitario cuando cayó herido por la bala, tampoco lo identifica como autor del disparo, pero dos años después lo señala como el responsable, y dice que lo reconoce por su camisa a cuadros.

 

Otra irregularidad, entre muchas que se identifican en el juicio, es que Daniela S. no participa de la inspección ocular, sin embargo, en su lugar aparece una desconocida, Felicidad A., quien lo señala a Alberto como autor del disparo.

 

Sin embargo, otra vecina del lugar, que fue testigo ocular de los hechos la aciaga noche, Gabriela R., dice que vio disparar a una persona vestida de color guindo y reconoce a Fabricio en el muestrario fotográfico. Alberto reclama que esta prueba no fue valorada por los jueces.

 

“El debido proceso a mi causa tiene una serie de irregularidades que ni los abogados ni administradores de justicia se percataron, dejándome en indefensión, con un actuar injustificado negligente que me hace ver como autor de un delito que no cometí”, lamentó Vásquez al ser entrevistado por ANF.

 

/ANF/